The System of the World
Isaac Newton · 1687
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Cuando Isaac Newton publicó en 1687 su Philosophiae Naturalis Principia Mathematica, el mundo intelectual no volvió a ser el mismo. El tercer y último libro de esa obra —El sistema del mundo— es el coronamiento de todo el edificio: donde Newton toma las leyes que formuló en los primeros dos libros y las aplica para explicar, con matemáticas, el movimiento de los planetas, las lunas, los cometas y las mareas. Era la primera vez que alguien demostraba que el universo obedece leyes precisas y universales.
Por qué lo recomienda Neil deGrasse Tyson
Para Neil deGrasse Tyson, astrónomo y comunicador científico, el Principia de Newton es sencillamente el libro más influyente de la historia de la ciencia. En varias entrevistas lo ha descrito como el texto que inventó la física moderna. Tyson destaca que Newton no solo encontró las leyes del movimiento y la gravitación: demostró que esas leyes funcionan igual en la Tierra y en el cosmos. Esa unificación —que lo que ocurre aquí arriba y aquí abajo responde a los mismos principios— transformó para siempre cómo la humanidad entiende el universo.
De qué trata
The System of the World es el Libro III del Principia. Después de establecer en los libros anteriores la mecánica general y la teoría de la resistencia de los fluidos, Newton llega aquí a su gran aplicación: usar la ley de gravitación universal para explicar el sistema solar. Calcula las masas del Sol y los planetas, explica las irregularidades en la órbita de la Luna, demuestra que los cometas siguen trayectorias elípticas, y predice las mareas con una precisión que ningún modelo anterior había logrado. Todo esto en el siglo XVII, sin computadoras, sin telescopios potentes, solo con matemáticas y observación.
La unificación que cambió todo
La idea central que atraviesa el libro es revolucionaria: la misma fuerza que hace caer un objeto al suelo en Londres es la que mantiene a la Luna girando alrededor de la Tierra, y a la Tierra girando alrededor del Sol. No hay diferencia entre la física terrestre y la celeste; son la misma. Esta unificación fue el primer gran golpe a la visión medieval que separaba el mundo sublunar del celeste. Sobre esa idea se construyó toda la física posterior, hasta Einstein.
Para quién es
Es una lectura para los muy apasionados por la historia de la ciencia y el pensamiento matemático. No es un texto de divulgación ni está escrito para principiantes: la geometría y el latín de la época exigen esfuerzo. Pero para quien quiera entender cómo Newton pensó el cosmos, leerlo directamente —aunque sea en traducción— es una experiencia única. La edición de CreateSpace reproduce el texto clásico en inglés con buena legibilidad.
Por ahora disponible principalmente en inglés; el enlace lleva a la edición en papel de The System of the World (Principia, Libro III), en inglés.