El maestro y Margarita
Mijaíl Bulgákov · 1967
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Hay libros que se escriben para el cajón porque publicarlos sería demasiado peligroso. El maestro y Margarita es el caso más extremo de esa literatura: Bulgákov la trabajó durante más de una década y murió sin verla publicada. Recién en 1966 —26 años después de su muerte— apareció una versión censurada en la URSS. Y aun así, fue una bomba.
Por qué lo recomienda Garry Kasparov
Para Kasparov, que creció en la Unión Soviética y vivió de cerca la corrupción y el absurdo del sistema, El maestro y Margarita es mucho más que una novela: es un espejo exacto de lo que significa vivir bajo un régimen que distorsiona la realidad y castiga la honestidad intelectual. El diablo de Bulgákov no destruye Moscú: simplemente expone lo que ya estaba ahí. Esa idea —que los tiranos no crean el mal sino que lo revelan— es central en el pensamiento político de Kasparov, y la novela la encarna mejor que cualquier ensayo.
De qué trata
La trama tiene dos planos que se alternan. En el primero, Woland —el diablo— llega a la Moscú de los años 30 acompañado de su séquito de demonios disfrazados. Su visita desata el caos: funcionarios corruptos, censores mediocres y burócratas oportunistas quedan expuestos en toda su ridiculez. En el segundo plano, en la Jerusalén del siglo I, Poncio Pilato interroga a Jeshua Ha-Nozri (Jesús), en una de las escenas más filosóficas y poderosas de toda la novela.
El título hace referencia a dos personajes más: el Maestro, un escritor que compuso una novela sobre Pilato y que terminó internado por la presión del sistema, y Margarita, la mujer que lo ama y que hará cualquier cosa para rescatarlo.
La sátira que sobrevivió al Imperio
Lo genial de Bulgákov es que su crítica no es panfletaria. Es literaria, irónica, desbordante de humor negro. El régimen soviético queda retratado no como un monstruo sino como una opereta absurda: sus representantes son codiciosos, cobardes y ridículos. Y el diablo, irónicamente, es el único que dice la verdad. Es una inversión filosófica profunda: el mal no es lo opuesto al bien, sino lo que nos muestra el bien que podríamos haber elegido.
Para quién es
Para quienes aman la literatura rusa y quieren ir más allá de Tolstói y Dostoievski. Para lectores que disfrutan de la mezcla de sátira política, filosofía y fantasía. Y para cualquiera que quiera entender, desde adentro, cómo la literatura sobrevive y resiste bajo los regímenes totalitarios.
Edición en español: El maestro y Margarita, Debolsillo / Penguin Clásicos (traducción de Amaya Lacasa Sancha).